Lima

El día de hoy iba a ir a una tienda de venta de sillas plegables, para el concierto que estamos organizando en la Universidad Autónoma de México el año que entra; sin embargo, mi automóvil dejó de funcionar de manera repentina, por lo que me vi forzado a posponer mi visita a la tienda.

Al tener que quedarme en mi casa, encendí la televisión, donde vi un pequeño reportaje sobre la reunión de la Cumbre de las Naciones de Asia y el Pacifico, que se llevó a cabo en la ciudad de Lima.

La cumbre fue liderada por el gigante asiático, una nación que  se encuentra en un estado de emergencia debido a las abiertas amenazas del magnate y futuro presidente de los Estados Unidos, un hombre que pretende reestructurar el sistema mundial comenzando por su propio país, una nación que el día de hoy lidera al mundo.

China expresó sus estrategias de operaciones comerciales en un mundo donde Estados Unidos quiere restablecer todos los tratados comerciales.

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China dijo que mientras los norteamericanos quieren “cerrarse” al mundo mediante la implementación de varias sanciones comerciales ante varios países, particularmente a naciones como México y China, ellos están dispuestos a abrirse aún más y extender su mano a aquellos quienes se hundan con las políticas del señor Trump.

China no fue la única nación que lideró la cumbre, ya que Rusia estuvo presente de la misma manera  y con la misma fuerza que China, una nación íntimamente relacionada tanto comercial como culturalmente con su contraparte asiática.

El mandatario peruano Pablo Kucynski expresó su deseo de mandar un mensaje claro e inquebrantable a los Estados Unidos, un mensaje recordando a los norteamericanos sobre el valor supremo del comercio armónico entre naciones.

El mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto, expresó una irrevocable postura de enfrentar al reto impuesto por Donald Trump y expresó su voluntad de remplazar a los Estados Unidos como principal socio comercial, formando alianzas estratégicas con China y Rusia.

El mandatario norteamericano Barack Obama invitó al mundo a que le diera una oportunidad a su sucesor, ya que las promesas de campaña siempre son una cosa separada al como se gobierna.

Esta cumbre fue una señal de que el mundo está determinado a seguir adelante tras las promesas de Donald Trump, quien ha aterrorizado al mundo con sus promesas de campaña, ya que el sistema globalizado se ve en serios problemas.

Sin embargo, debemos saber que el sistema del orden mundial jamás ha podido ser derrotado, aunque muchas veces ha sido lastimado en el pasado, algo que el mandatario norteamericano debe de saber.

La única manera de derrotar al sistema del orden mundial es al destruirlo completamente en un intercambio nuclear, algo que por supuesto todos trataran de evitar, al menos por un tiempo más.

Lo que es un hecho, es que si las cosas le resultan positivas a Donald Trump, dejará a  todas las naciones millones de kilómetros atrás; sin embargo, si esto resulta mal, Estados Unidos se hundirá.