Los imanes y el campo magnético, un fenómeno físico que sigue asombrando al mundo

Quizá uno de los fenómenos físicos más extraordinarios es el magnetismo, en donde dos objetos ejercen fuerzas de atracción o repulsión sobre otros materiales.

El magnetismo es una propiedad propia que ejercen los imanes y éste enigmático material lo podemos encontrar en la naturaleza con el nombre de magnetita y de ahí su nombre.

Para nuestra fortuna, existen materiales que presentan propiedades magnéticas como el níquel, el hierro o el cobalto los cuales pueden llegar a convertirse en un imán.

Lo relevante de este asunto es que, de acuerdo a su origen, esto es si los imanes son naturales o artificiales y según la intensidad de campo magnético al que fuera sometido, se determina un efecto magnético, y de aquí se determina su permanencia o temporalidad.

Lo extraordinario de este fenómeno físico es que todos los materiales son influidos en mayor o menor grado por la presencia de un campo magnético.

Pero quizás lo que viene a la mente cuando hablamos de imanes y campos magnéticos es la brújula y junto con ella los polos Norte y Sur.

Se ha encontrado que muchos siglos antes de nuestra era ya se había descubierto lo que la magnetita ejercía, es decir el campo magnético y esta noticia llegó hasta China, en donde nace la primera idea sobre una brújula.

En esos tiempos, los chinos usaban un trocito de caña en donde colocaban una aguja magnética y la colocaban sobre el agua, de esta forma podían identificar el norte magnético. Este procedimiento no era muy preciso, ya que era necesario que las aguas estuviesen en calma.

Así que los italianos perfeccionaron la idea y fueron los árabes, que atraídos por este invento lo utilizaron y lo dieron a conocer en todo Oriente.

Este extraordinario invento permitió orientar a los marinos y así poder llegar a lugares insospechados, descubriendo nuevos continentes, como América.

Sin embargo, el campo magnético no solo ha sido el protagonista o impulsor de este valioso descubrimiento.

La bobina o inductor es un hallazgo que también revolucionó la ciencia, ya que a través de un componente pasivo del circuito eléctrico compuesto por un alambre aislado y enrollado en forma de hélice permite almacenar energía en un campo magnético, a esto lo llaman autoinducción.

imanesY bueno, las cosas han mejorado en los últimos 100 años, ya que los campos magnéticos se emplean para controlar las trayectorias de partículas cargadas en dispositivos.

Ejemplos de esto lo vemos en los aceleradores de partículas o los espectrógrafos de masas, en los motores eléctricos y lo generadores de electricidad.

¿Te hablo de algunas aplicaciones más cotidianas?

Bueno, podemos ver campos magnéticos para fabricar memorias de computadora, o saber que las cintas y discos para almacenar datos tienen materiales magnéticos.

Una de las aplicaciones más modernas de la tecnología magnética es en los trenes de levitación magnética.

La resonancia magnética consiste en crear un campo magnético y ondas de radio para generar imágenes detalladas de los órganos y estructuras del cuerpo humano, por lo que representa una valiosa herramienta de diagnóstico empleada en medicina.

Pero lo mejor está aún por venir, así que estemos atentos para ver qué nos tiene reservado este extraordinario fenómeno físico.